Bruselas, bélgica.-  Hace 19 años que Jan se enamoró de la chica au pair de su hermana. Era una indonesia llamada Monica que acababa de llegar a Antwerp (Bélgica), donde residía la familia de Jan. Éste tenía 44 años y ella 27 pero entonces su segundo matrimonio estaba en las últimas y la canguro de sus sobrinos le resultaba “muy hermosa y muy femenina.”

“Le pregunté si quería tener hijos y me dijo que no, lo cual fue un alivio porque yo ya tenía dos”. Al final la pareja terminó casándose. Lo que no sospechaba era el motivo por el cual ahora le ha contado su historia a un periódico belga: acaba de descubrir, tras casi dos décadas de matrimonio, que Monica, su mujer, nació hombre.

“Todos estos años me decía que estaba tomando la píldora”, ilustra Jan, explicándose ahora por qué nunca la pareja tuvo que usar anticonceptivos.

De hecho, adentrándose en detalles íntimos sobre los 19 años de intimidad que compartieron, Jan aduce que “ahora entiendo por qué siempre usaba tanto lubricante, algo por lo visto muy común entre los transexuales. Era una muy buena madre para mis dos hijos y una cocinera estupenda, aunque no era especialmente buena planchando. Ahora entiendo por qué”, remacha con una sinceridad que raya en la ingenuidad.

El matrimonio empezó a sufrir hace dos años. Monica empezó a desarrollar la costumbre de salir sola hasta tarde por las noches luciendo “vestidos provocativos. Llevaba tops que enseñaban mucha carne y tenía más 100 pares de zapatos. También la vi mirando fotos de hombres jóvenes en Internet”, prosigue Jan, ahora de 64 años.

Así las cosas, tuvo que ser un familiar de Monica quien, finalmente, tras casi 20 años de convivencia, apuntara a Jan lo que su esposa nunca había revelado.

“Una prima suya vino a visitarnos y se le escapó un comentario. Se lo transmití a mi hijo, queconfesó haber oído rumores de que Monica había nacido hombre. Una tarde se lo dije a ella y me confesó que se había cambiado de sexo. Mi mundo se derrumbó en cuestión de segundos. Estaba destrozado. Me siento como si hubiera sido violado durante 20 años”.

Si bien la reacción de Jan es más achacable al shock y a la reprochable falta de sinceridad de Monica – en su defensa, podría argüirse que una persona que se somete a un cambio de sexo de forma permanente y vive la mayor parte de su vida con ese género es de ese género – lo de tener engañado a un marido durante tanto tiempo es más problemático de justificar, el matrimonio quedó destrozado para siempre.

Ahora siguen viviendo juntos, ya que un juez denegó el permiso de Jan de echar a su esposa de casa. “Pero vivimos en cuartos separados y apenas hablamos. Lo que Monica me ha hecho a mí y a mi familia es imperdonable. La quiero fuera de mi vida”. Fuente/Elnacional.com.do