Santo Domingo

Los cristianos del Ministerio Marchemos por la Paz decidieron salir a las
calles de Los Alcarrizos ayer, para proclamar la necesidad de detener la
delincuencia y los males generados por la criminalidad en los barrios de este
sector.

Los intensos aguaceros que se registraron ayer no pudieron contener la
animosidad de los cristianos que en una gran caravana recorrieron las calles
céntricas y laterales de Los Alcarrizos pidiendo a Dios que interviniera y que
iluminara a su pueblo para que la violencia, la criminalidad y el alto costo de
la vida no continuaran la promoción de los antivalores en esa demarcación.

“Dios Todopoderoso, alumbra a nuestro sector, alumbra a nuestro país, para
que haya un acercamiento a tu camino, y que con el trabajo y el fortalecimiento
de los valores, alcancemos el progreso con nuestras comunidades”, dijo el Pastor
sobre una patana que cargaba a cristianos e instrumentos de adoración a Dios.
“Necesitamos como pueblo humillarnos, y pedirle perdón a Dios por los pecados
que se han cometido. Que ciertamente Dios Vaya con nosotros, sometiéndonos todos
nosotros como pueblo y enseñando que somos humildes ante Dios y los hombres”,
proclamó.

La marcha interrumpió el tránsito que normalmente es caaótico en la entrada y
en los barrios que bordean, desde la autopista Duarte, incluyendo las esquina
más neurálgicas y los puntos de mayor concentración humana.

La jornada contó con un evidente respaldo, lo que se manifestaba en las
guaguas, los automóviles y las camionetas que iban fletadas de gente.

El clamor de que la violencia delictiva y la criminalidad son prohijados por
la pobreza y la falta de oportunidades que afecta a la población, fue
contrarrestado por la proclamación de que solo Dios es capaz de lidiar con la
situación de problemas y que en sus manos está la posibilidad de erradicar la
delincuencia

fuente/listindiario.com

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