Dicen que mantener relaciones sexuales suele ser beneficioso para la salud mental y física de cualquiera. En primer lugar, los individuos se sienten más atractivos, generan endorfinas y se sumergen en un estado de exaltación muy agradable… Al mismo tiempo, las relaciones sexuales pueden ayudar a paliar el estrés y la rutina diarios. Si atendemos al plano estrictamente físico, lo cierto es que un poco de ejercicio nunca viene mal, sobre todo porque hay estudios que atribuyen a esta práctica algunas propiedades casi milagrosas, por ejemplo la de reducir hasta el 50% el riesgo de infarto.
El sexo en exceso puede dejar secuela.Pero ¿existen también consecuencias físicas para aquellos que practican demasiado sexo? Corren muchos rumores por la web sobre las supuestas consecuencias de un exceso de relaciones, sin embargo algunas de ellas no sabemos si tenemos que que creérnoslas. En primer lugar se habla de la posibilidad de que las erecciones masculinas puedan volverse más débiles, e incluso dolorosas. Ese dolor se acrecienta cuando se acaba con la reserva de espermatozoides, esto es, cuando el varón ya no tiene más semen y solo eyacula líquido prostático o seminal. En el caso de las mujeres, la irritación vaginal o la falta de lubricación pueden ser consecuencias molestas de un exceso de relaciones coitales.
A todo ello, como es evidente, podemos sumarle las consecuencias normales de un exceso de ejercicio físico: agujetas, tirones, agotamiento… vamos, aquello que te podría haber pasado con cualquier actividad física al uso. Pero si hay algo que ha sido relacionado directamente con el tema del que hablamos es todo lo relacionado con el cáncer de próstata. Según un artículo publicado en el British Journal of Urology (BJU) International del que se han hecho eco diversos medios, investigadores de la Universidad de Nottingham han descubierto una serie de relaciones entre la elevada actividad sexual de los varones entre 20 y 40 años y el cáncer de próstata.
Con unos resultados de lo más sorprendentes, el estudio, realizado sobre 800 hombres, concluía que el 59% de los pacientes que padecían este tipo de dolencia habían mantenido relaciones o se habían masturbado más de 12 veces al mes desde los 20 años hasta llegados los 30. Por lo visto, demasiada actividad a una edad temprana parece no ser lo recomendable.
fuente/http://www.educasexo.com/

















