MÉXICO.- Las mujeres que cada año arriesgan su vida cruzando Centroamérica y México en busca de mejores oportunidades laborales en Estados Unidos sufren una sistemática violación de sus derechos, abusos e invisibilidad, que no cesan al final del trayecto, denunciaron víctimas y expertas.

Según cifras de Naciones Unidas, de los 214 millones de personas migrantes en el mundo, la mitad corresponde a mujeres cuyas características y motivaciones para abandonar sus lugares de origen han cambiado significativamente en los últimos años haciéndolas más vulnerables.

“Ya no solo van como dependientes, como parte de un proceso de reunificación familiar, sino que cada vez más lo hacen por razones económicas, como trabajadoras migrantes”, explicó a Efe Ana Güezmes, directora Regional para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana de ONU Mujeres, tras una conferencia en la capital mexicana.

Esto implica que en muchos casos emprenden solas el largo viaje que las separa de su país de destino, un camino que en Centroamérica y México está plagado de peligros y amenazas, tales como “violencia sexual, trata o extorsiones” y que por miedo a ser deportadas casi nunca denuncian, un temor que se prolonga más allá del trayecto.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración citadas durante la conferencia en la Fundación Ford por Marcela Zamora, periodista y directora del documental “María en tierra de nadie”, de los 150.000 migrantes que cada año cruzan México, entre 15 y 30 por ciento son mujeres.

Como país emisor y receptor de migrantes por su situación fronteriza con Estados Unidos, México es paso obligado para estas mujeres que, lejos de encontrar el apoyo de las autoridades, hacen frente a los abusos de las fuerzas de seguridad y la delincuencia. (Leer Mas)